martes, 8 de julio de 2008
Hacia la equidad...
Respecto a lo anterior lo que debe preocuparnos fundamentalmente es que Chile se ubica según los últimos rankings internacionales como pionero Sudamericano en lo que a TICs se refiere; pero ¿qué pasa con estos índices?, ¿quién está siendo realmente beneficiado por estas tecnologías?
Según señaló el IMD (International Institute for Management Development) de Suiza, la educación sumada al acceso a la tecnología son fundamentales para el buen desarrollo de un país.
Los índices citados evidencian una significativa brecha digital al interior del país, lo que trasladaría los beneficios derivados de las TICs a estratos económicos más acomodados. Este resulta un tema fundamental debido a que tendremos a una proporción no menor de personas sin acceso a internet en la comodidad de su hogar; y si ahora le sumamos un importantísimo determinante: El llamado Analfabetismo Digital, nos encontraremos frente a una situación preocupante donde se requieren en forma urgente medidas más drásticas que la inversión propuesta por el gobierno que se ocupa de mejorar el acceso a Internet de las comunidades rurales; sino que se requiere en forma urgente de potentes proyectos de educación que le permitan conocer al grueso de la población a las TICs como herramientas de su vida en algo tan simple como la búsqueda de empleo, dejando así de ser para este grueso de la población un medio de entretención y/o comunicación virtual(chats y msn).
sábado, 5 de julio de 2008
Nuevos roles para el ser humano común
En las ultimas décadas se ha fortalecido la idea que afirma y asienta a los medios de comunicación como fundamentales para la formación de la opinión publica y teniendo por ello un rol irrefutable en el moldeamiento de lo que es la percepción del ciudadano promedio sobre el acontecer relativo a los espacios públicos que comparte, su comunidad y por qué no decirlo de la sociedad en la cual convive.
Es así como el ciudadano común y corriente del planeta, ha pasado a ser importante generador de información, lo que por supuesto implica una responsabilidad no menor. Ahora no sólo debemos ser responsables de lo que hacemos y decimos en nuestro diario vivir; sino que también tener demasiado cuidado en qué escribimos para la red, cómo lo hacemos y dirigido a quien lo hacemos.
Así dejamos de lado nuestra característica de receptores para pasar a ser potentes emisores de cuanto contenido podamos imaginar, sin saber hasta donde vamos a llegar.
jueves, 3 de julio de 2008
En el vortex de las comunicaciones globales...
Sin lugar a dudas vivimos en una época donde la casi terrorífica paradoja de la física que nos dice que el mundo está en constante cambio, que cada aspecto del universo cambia cada microsegundo, esta más presente que nunca al contar con los medios para una constante información de cada acontecer y cada, ya sea de menor o mayor importancia, más o menos trascendental, cambio de nuestro medio. Esto nos permite ser observadores, es más, casi voyeurs de un mundo con variaciones constantes y vertiginosas que se influyen mutuamente.
Es así como estos últimos dos días hemos sido espectadores en primera fila de lo acontecido en Colombia con las FARC y la liberación de esta famosa candidata colombiana. Es esta vertiginosa globalización de las comunicaciones la que genera, en aquellos con acceso al ente supremo de las comunicaciones globalizadas-INTERNET-, la posibilidad de ver las noticias de todo el mundo ya sea a pocos minutos de acontecidas o bien podemos espectadores en vivo y en directo de ella.
Sin embargo, ¿hasta que punto es necesario y/o beneficiosa esta vertiginosa interconectividad?. Me lo cuestiono porque no será que más que sacarle provecho a esta accesibilidad no estaremos mediatizando la vida de quienes, ya sea por elección o no, son personajes públicos; alimentando así el actual mercadeo de las comunicaciones; y a su vez con ello evitando la existencia de verdaderas fuentes informativas globales que permitan la información sin manipulación previa debida a intereses económicos y/o ideológicos de por medio.